Ilustración de los 48 años. Aparece un lego espacial tuerto sobre un fondo espacial de azul oscuro a rojo oscuro, se ven estrellas, planeta y cometas, y el texto 48.

1514765000 segundos

48 años ya, madre de Crom!

Y ahora qué? No tengo muy claro qué esperar de los 48, que perseguir o qué intentar.

Los 47 no han ido mal sin ser tampoco una locura. De hecho, desde los 45 no guardo muy buenos recuerdos. No los guardo y he estado quejándome con más o menos razón, con más o menos ira.

Además, con una pandemia por en medio. Ya está bien.

En este último año he visto lo lejos de los demás que puedo vivir. A veces siendo secretamente súper feliz. No me parece mal y me ha ayudado mucho durante el confinamiento a no volverme loco, a disfrutar de pequeñas cosas y a llevar los momentos más duros.

No me parece mal pero tampoco ideal.

Ahora me siento muy desconectado pero no puedo ni quiero volver a lo de antes. Siempre me dio miedo aislarme de más y perderme en mi, a sabiendas que igual sería suficientemente feliz, o quizás muy feliz. Pasar tiempo solo ha sido algo que he buscado de más, y lo necesito, pero quizás puedo balancearlo mejor.

El confinamiento y la pandemia, con sus salvedades y desde cierto punto de vista, me han dado la excusa perfecta: el miedo.

No me da miedo el trayecto a la oficina, simplemente no quiero ir. He rechazado, y lo sigo haciendo, actividades que realmente no quiero hacer poniendo una excusa que es más fácil que compre la otra parte.

De acuerdo que hay cosas que los primeros días se me van a hacer raras, pero dejarán de hacerlo, no pasa nada, y mentir siempre me ha parecido una mala idea. Igual no hacía falta. Igual me hacía falta a mi.

En fin, para mis 48 quiero recolectar, no sé como ni a qué ritmo. Hasta aquí ha estado bien, pero.

Pero, quiero algo mejor.

Deseadme suerte o recordadme tuerto.

Planeta con anillo exterior.